"Si mi hija no puede yo tampoco"
22 de diciembre, compramos juguetes, los envolvimos, su destino la clínica 5 o 22, niños con cáncer.
Un poco difícil entrar, una amiga ya había conseguido el permiso, buscamos el piso, entramos a ese elavador frio, y me imagine las mil historias que se sabrán ahí.
El frío anudaba mi garganta, "¿qué estoy haciendo aqui?, no puedo, no voy a poder sonreirles" pero ya estaba ahi... entramos a los cuartos que estaban divididos, en cada uno había unas cuatro familias. El primer niño, Joel necio por que llevaba dos días sin comer, sus papás acostados en el helado piso del hospital, platicamos un poco, sobre el timepo que llevaban ahi, que tenía, su traslado desde cd.victoria, etc, le entregué un juguete y lo aventó,chistosa actitud.
Alguien del grupo nos invitó a que les cantáramos a los niños, me pareció ridículo, pero lo intenté, llevaban cancioneros... se los repartieron a los papás para que se animaran un rato, se lo entrego a un señor para que nos acompañara, papá de Marisol una niña de 12 años invadida de cáncer... "soy ciego, les sigo a oído" Sus ojos grises expresaban alegría (...)
y mi alma en el suelo.
Llegaron repartidores de Dominnos entregando pelotas, tambien cantaron con nosotras, nos pasamos a otro cuarto a hacer lo mismo, les dabamos regalos platicabamos con los niños y sus papás y cantabamos, una enfermera quiso corrernos pero no paso demás, cuando me sentí un poco mas fuerte, escuché que los repartidores de dominos les estaban dando a los papás pizza, una niña internada le había dicho un día antes, en su cumpleaños a su mamá "lo que más se me antoja es una pizza"... cuando llegaron a entregarle la pizza la señora la tomó y dijo " si mi hija no puede yo tampoco" Salió del piso, salió del hospital y cuando vio salir a una señora con su hija de dos años en su espalda, pidiendo dinero le regalo la pizza, regresó dicendo "ellos sí que no tienen nada"









